
Marta Compte, psicóloga clínica, terapeuta EMDR, experta en altas capacidades y psicóloga forense, comparte su interés por la tecnología NESA como herramienta complementaria en el abordaje de pacientes con trauma simple y trauma complejo. Desde su experiencia clínica, explica que muchas de las personas que atiende presentan una alteración persistente del sistema nervioso autónomo, especialmente una activación mantenida del sistema simpático, como consecuencia de vivencias prolongadas de alarma, peligro o sufrimiento acumulado a lo largo de la vida.
En este contexto, considera que la neuromodulación puede aportar un valor muy relevante como apoyo al trabajo psicoterapéutico, especialmente en pacientes que no logran reducir por sí solos ese estado de hiperactivación. Según señala, uno de los grandes retos en trauma complejo es precisamente ayudar a la persona a recuperar una regulación más adaptativa, mejorar su descanso, disminuir la sintomatología ansiosa y favorecer una sensación más estable de bienestar. Por ello, espera que NESA contribuya a bajar esa activación simpática crónica y a facilitar una mejor calidad de vida.
Marta destaca además que esta tecnología ha supuesto para ella un descubrimiento muy satisfactorio, hasta el punto de querer compartir lo aprendido con colegas y profesionales de su entorno. Su testimonio transmite una visión integradora de la salud mental, en la que herramientas como la neuromodulación pueden complementar la intervención psicológica y enriquecer el abordaje de pacientes especialmente complejos y vulnerables.