
Raquel Lavandeira es fisioterapeuta del Servicio Gallego de Salud, en el área de A Coruña. En este testimonio comparte su primer contacto con la neuromodulación no invasiva, a la que se acercó por recomendación de su coordinadora para conocer de qué se trata, ya que apenas la conocía previamente.
Explica que trabaja en atención primaria, un ámbito en el que el dolor crónico es protagonista y en el que, subraya, cuantas más herramientas se tengan, mejor. Como profesional eventual que rota por distintas áreas —neurología, suelo pélvico y traumatología—, relata que, mientras escucha las posibilidades de esta tecnología, va pensando en pacientes concretos a los que podría haberles venido bien, desde casos neurológicos o de síndrome de dolor regional complejo hasta vejiga hiperactiva o esclerosis múltiple.
Raquel reflexiona también sobre una idea que defiende con convicción: la importancia de que la fisioterapia se abra a la innovación y a la tecnología, algo que a veces, señala, cuesta más en esta disciplina que en otras ramas de la medicina. Se muestra partidaria de probar las novedades y de dejarse guiar por los resultados. Con unas expectativas muy altas y la curiosidad por delante, concluye definiendo el éxito como la felicidad, la de uno mismo y la que se puede dar a los demás. Su testimonio refleja una actitud abierta y entusiasta ante una herramienta que está empezando a descubrir.