Laura es paciente habitual de fisioterapia y comparte en este testimonio su experiencia personal con el estrés y la ansiedad derivados de su trabajo, en el que convive con plazos exigentes, vencimientos constantes y largas horas sentada. Cuenta que esa tensión acababa traduciéndose en dolores físicos, principalmente en la zona del cuello, los trapecios y la espalda.
Relata que, mientras se trataba con la fisioterapeuta María González, especialista en suelo pélvico y neuromodulación, surgió la posibilidad de incorporar las microcorrientes a su tratamiento. Según describe, los cambios llegaron pronto: una reducción notable de su nivel de estrés y ansiedad y, con ella, un alivio del dolor en la zona del cuello y los trapecios. Señala además una mejora en su descanso nocturno que, aunque no era su molestia principal, valora especialmente.
Para Laura, el mayor beneficio ha sido aprender a afrontar las mismas situaciones de otra manera: el trabajo y los plazos siguen ahí, pero los gestiona con más calma. Continúa con sus sesiones y subraya que la experiencia ha mejorado su día a día, animando a otras personas que viven con altos niveles de estrés y molestias físicas asociadas a conocerla de primera mano.