
José comparte en este testimonio su experiencia personal conviviendo con un dolor crónico intenso. Relata que sufría fuertes dolores lumbares irradiados por las piernas que le llevaron a una artrodesis lumbar, con la fijación de las cinco vértebras lumbares y parte de las dorsales. A raíz de esa cirugía, convive a diario con dolores importantes que condicionan mucho su calidad de vida y su funcionalidad.
Cuenta que en la clínica le hablaron de la neuromodulación no invasiva, y sitúa el punto de inflexión en el descanso: antes llegaba a la cama nervioso y sin poder relajarse, ya que el dolor le impedía conciliar el sueño, y desde las primeras sesiones empezó a llegar a la cama con sueño, más relajado, descansando de otra manera. El fisioterapeuta Alberto Matienzo, especializado en terapia manual, readaptación deportiva y dolor crónico, explica que ese mejor descanso ha contribuido, a su vez, a reducir esos dolores continuos.
Ambos coinciden en que aún existe un margen de mejora importante y en el objetivo de seguir reduciendo el dolor y ayudar a José a gestionarlo mejor para ganar en calidad de vida. José concluye recomendando su experiencia a quienes conviven con dolor crónico y malestar continuo, y que necesitan, ante todo, volver a descansar para seguir afrontando su día a día.