Jose Antonio

Paciente

«La sensación cuando ya terminaba el tratamiento era de una mejora sustancial en cuanto a poder andar. Porque había veces que incluso para poder andar, acababa bastante mal y por lo menos aguantaba 2 a 3 horas prácticamente bien sin tener que recuperar.»

Descripción del video

Este testimonio recoge la experiencia de un paciente que acudió a tratamiento debido a un cuadro de dolor persistente relacionado con hernias discales y molestias musculares asociadas. Según explica, los síntomas afectaban de forma importante a su movilidad y a su vida diaria, especialmente al caminar, agacharse, levantarse por la mañana o incorporarse tras salir de la cama. Aunque sentado podía encontrarse relativamente bien, el malestar aparecía con intensidad al andar, llegando a describir sensaciones similares a latigazos en la pierna y un componente muscular que dificultaba claramente su actividad cotidiana.
A lo largo del tratamiento, el paciente percibió una mejoría significativa, sobre todo en relación con la capacidad para caminar durante más tiempo sin tener que detenerse o recuperarse. Señala que, tras las sesiones, podía aguantar entre dos y tres horas en mejores condiciones, algo que antes resultaba mucho más complicado. También destaca una sensación general de relajación al finalizar el tratamiento, lo que sugiere un beneficio no solo sobre el dolor físico, sino también sobre la tensión corporal asociada al cuadro.
Aunque indica que la evolución no fue lineal y que algunos síntomas reaparecieron de forma periódica después de varios días, valora la mejoría como sustancial, especialmente en lo relativo a la movilidad y a la reducción de los episodios más intensos. En conjunto, el testimonio refleja un impacto positivo sobre el dolor, la funcionalidad y el bienestar general.

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