En este testimonio, una paciente comparte su experiencia personal tras atravesar una etapa especialmente dura de dolor cervical. Relata que el dolor, que le bajaba desde el cuello hacia el hombro y el codo y le subía hacia la cabeza y el oído, llegó a condicionar por completo su día a día: le costaba realizar movimientos cotidianos, dormir hasta encontrar postura e incluso mantener el buen humor, afectando también a su estado anímico. Cuenta además que, como persona con antecedentes reumáticos, convivía habitualmente con dolores musculares, pero que esta temporada de cuello fue la que peor llevó.
Explica que llegó a esta opción con pocas expectativas, tras conocer que arrastraba una lesión cervical, y que decidió probar los conductores de la tecnología de neuromodulación no invasiva. Describe con sorpresa que percibió una mejoría notable al poco de aplicarlos, cuando ella misma dudaba de que fuera a funcionar.
Relata que, a partir de entonces, el dolor remitió de forma importante, y que ahora recurre a los conductores en cuanto empieza a notar molestias, como primera medida ante el dolor. Concluye valorando su experiencia de forma muy positiva y destacando lo bien que se maneja desde que los incorporó a su rutina.