
Estefanía Canet es fisioterapeuta desde 2007 y presenta en este vídeo el caso clínico de Claudia, una paciente de suelo pélvico tratada con neuromodulación no invasiva y terapia manual en consulta. Claudia llegó a la clínica con 24 años, con dispareunia, dolor vaginal, un vaginismo importante, urgencia miccional y otras disfunciones asociadas.
Explica que, al realizar la anamnesis, identificaron el origen en una caída por unas escaleras ocurrida meses antes, que le había provocado un hematoma importante en el coxis y la había dejado durante mucho tiempo sin poder sentarse con normalidad. En un primer momento, cuando aún no disponían de esta tecnología, trabajaron en consulta con terapia manual, movilizaciones, inducción miofascial, radiofrecuencia y neuromodulación periférica, logrando mejoras progresivas —por ejemplo en la urgencia miccional— aunque insuficientes en el vaginismo y la dispareunia.
Relata que finalmente llegaron a la conclusión de que Claudia tenía una neuralgia del pudendo, con el nervio atrapado a nivel de los ligamentos, y que al incorporar la neuromodulación no invasiva al mismo trabajo de consulta empezó a notar cambios desde la primera sesión, tanto en el dolor al estar de pie o sentada como en otras situaciones de su día a día. Tras una etapa de altibajos, describe una mejoría cada vez más sostenida, con Claudia muy satisfecha después de un tratamiento continuado. Su testimonio refleja el valor de sumar esta herramienta a un abordaje integral del dolor pélvico.