Domingo Carrera

Paciente

«Yo le decía a mi hija: ‘¿Pero de verdad está enchufada?’… y luego, a las dos o tres veces, ya lo notaba un poco mejor.»

Descripción del video

Domingo Carrera comparte en este testimonio su experiencia personal tras sufrir un dolor intenso y persistente de características neuropáticas. Relata que padeció un cuadro compatible con un herpes zóster —enmarcado como secuela tras haber pasado el COVID— que le provocaba un dolor descrito como quemante e insoportable, irradiado desde el costado y el flanco hacia la zona inguinal y la pierna, hasta el punto de no poder dormir ni de día ni de noche.
Cuenta que llegó a la consulta de la fisioterapeuta y osteópata María González por recomendación de su hija. La profesional explica que el abordaje combinó terapia manual con neuromodulación no invasiva, trabajando tanto a nivel central como a lo largo del trayecto del nervio afectado, con el objetivo de aliviar esa sintomatología.
Domingo, que no era habitual de los tratamientos de fisioterapia, relata con naturalidad su escepticismo inicial —llegó a dudar de que el dispositivo estuviera funcionando— y cómo, hacia la segunda o tercera sesión, empezó a notar mejoría. Describe una evolución favorable a lo largo del tratamiento, con la desaparición progresiva de ese dolor tan incómodo que tanto condicionaba su calidad de vida y que le impedía descansar, recuperando finalmente el sueño. Concluye transmitiendo su satisfacción por el resultado obtenido.

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