Relaciones sociales y sistema nervioso autónomo

Estamos inmersos en época navideña. Ese momento del año donde se dan cita las grandes reuniones familiares alrededor de una mesa. Unos días en los que las relaciones sociales son protagonistas y tienen el poder de impactar en el bienestar del  sistema nervioso autónomo. Reencuentros esperados que vuelven a poner de manifiesto que, nos pongamos como nos pongamos, somos seres sociales. Seres sociales a pesar de todo. Sigue leyendo, lo vas a entender.

La era digital y su impacto en las interacciones sociales

Vivimos en la era digital y, como consecuencia, cada vez estamos más conectados a través de dispositivos electrónicos a las redes sociales. Saludamos por la mañana a nuestros grupos de WhatsApp con avatares fabricados a nuestra imagen y semejanza, somos capaces de mantener una conversación solo con emoticonos y los pulgares de nuestras manos se han convertido en una herramienta fundamental de nuestra comunicación diaria. Si vamos más lejos, podemos afirmar que cada vez se estilan menos las llamadas en los cumpleaños. Ya no hablamos de quedar. Despachamos a la persona homenajeada con un mensaje, y si puede ser de audio, mejor. A veces, con una simple reacción a una story en Instagram, nos tenemos que dar por felicitados. Esta economía de los afectos nos aísla y nos aleja estando, supuestamente, más conectados que nunca. A medida que nos sumergimos en este mundo digitalizado, descuidamos una parte esencial de nuestra existencia: las relaciones sociales. Estas relaciones, cuando son saludables, no solo desempeñan un papel vital en nuestra felicidad y bienestar emocional, sino que también tienen un impacto profundo en nuestro sistema nervioso autónomo. Este sistema controla funciones corporales automáticas como la frecuencia cardíaca, la respiración y la digestión. No en vano, hace tan solo unas semanas se publicaba un estudio realizado por la Universidad de Granada que afirma que «no somos adictos al teléfono móvil, sino a la interacción social que nos permite este dispositivo electrónico». Se trata de la primera evidencia científica de tipo experimental de esta teoría, que fue desarrollada por el profesor Samuel P.L. Veissière, investigador de la McGill University de Montreal, Canadá, en el año 2018. ¿Cómo te quedas? Pero, ¿por qué son tan importantes las relaciones sociales para la salud del sistema nervioso autónomo? Te lo contamos.

Relaciones sociales y sistema nervioso autónomo
Personas desconectadas en una cena de Navidad

El Sistema nervioso autónomo y las relaciones sociales

El sistema nervioso autónomo es una parte fundamental de nuestro cuerpo que regula funciones internas sin que tengamos que pensar conscientemente en ellas. Está compuesto por dos ramas principales: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. El primero se activa en situaciones de estrés, mientras que el segundo promueve la relajación y la recuperación.

Es precisamente en el sistema nervioso parasimpático donde entran en juego las relaciones sociales, siempre y cuando sean relaciones que nos aporten bienestar. Las interacciones sociales positivas y gratificantes pueden influir directamente en la actividad de estas dos ramas del sistema nervioso autónomo. Y es que, desde tiempos ancestrales, los seres humanos somos animales sociales por naturaleza. La necesidad de conexión y pertenencia a un grupo es una característica innata de nuestra especie. Las relaciones sociales nos brindan un sentido de identidad y pertenencia a una comunidad, lo que a su vez fortalece nuestra autoestima y confianza en nosotros mismos. Por eso son tan importantes para nuestro sistema nervioso autónomo.

Beneficios de las relaciones sociales para el sistema nervioso autónomo

Pero, ¿qué beneficios nos aporta cultivar unas buenas relaciones sociales? Apunta:

  • Reducción del estrés. Cuando compartimos momentos felices con amigos y seres queridos, nuestro sistema nervioso parasimpático se activa, lo que conduce a una disminución de la frecuencia cardíaca y la relajación muscular. Esto contrarresta la respuesta del sistema nervioso simpático, que se dispara en situaciones estresantes. Así, las relaciones sociales pueden actuar como un amortiguador natural contra el estrés crónico, que puede tener efectos perjudiciales en la salud.
  • Regulación Emocional: La comunicación y la interacción con personas de confianza puede ayudarnos a regular nuestras emociones. Hablar sobre preocupaciones, miedos o alegrías con alguien cercano puede ayudarnos a regularnos a nivel emocional. Son las llamadas personas vitamina.
  • Mejora de la salud mental: La calidad de nuestras relaciones sociales también influye en la producción de hormonas como la oxitocina y la serotonina, que están relacionadas con el bienestar emocional. La sensación de apoyo social y pertenencia puede aumentar la liberación de estas hormonas, mejorando nuestra salud mental en general.
  • Desarrollo Personal: Las relaciones sociales también juegan un papel clave en el desarrollo personal. A través de nuestras interacciones con otras personas, aprendemos a comunicarnos, a resolver conflictos y a desarrollar habilidades interpersonales. Estas habilidades son esenciales tanto en el ámbito personal como profesional.

En resumen, las relaciones sociales son fundamentales para el bienestar humano y tienen una influencia directa en el sistema nervioso autónomo. Mantener relaciones saludables y significativas es esencial para equilibrar este sistema, reducir el estrés y promover una mejor salud emocional y mental. Por eso y por mucho más, nos parece esencial recordar que, durante la temporada navideña y en cualquier época del año, es fundamental nutrir nuestras conexiones sociales para mantenernos saludables y felices.

Consejos para cuidar las relaciones sociales y nuestro sistema nervioso autónomo

Antes de marcharnos vamos con una serie de consejos para que tus relaciones sociales en esta época sean lo más sanas posibles. Comenzamos:

  • Desconéctate digitalmente: Durante las festividades, intenta reducir tu tiempo en dispositivos electrónicos y redes sociales. Esto te permitirá estar más presente en tus relaciones personales y reducirá la estimulación del sistema nervioso simpático relacionada con el uso excesivo de tecnología.
  • Fomenta la comunicación cara a cara: En lugar de enviar mensajes generalizados, audios de WhatsApp o memes navideños, trata de hablar en persona o realizar videollamadas con amigos y familiares. El contacto visual y la comunicación directa fortalecen los lazos emocionales. Imagínate quedar con esa persona especial que tanto te aporta, y brindar por la vida en una quedada navideña durante estos días. Eso sí que es felicidad.
  • Practica la empatía: Reconocemos que este consejo es uno de los más difíciles de implementar, pero, a la larga, es el que te puede dar una mayor satisfacción. Durante las reuniones familiares, es importante practicar la empatía y la comprensión. Todos somos diferentes, y las tensiones pueden surgir cuando menos te lo esperas. Siempre hay algo que enciende la mecha. Escuchar activamente y mostrar empatía puede ayudar a mantener la paz y el equilibrio emocional. Insistimos, no es fácil, pero sí muy saludable.
  • Establece límites: Si aun implementando el consejo anterior, hay algo que sigue sin fluir, no te sientas obligado a participar en todas las actividades sociales de la temporada navideña. Establecer límites y tomarte tiempo para descansar y recargar energías es esencial para mantener un sistema nervioso autónomo equilibrado.

Encontrar un equilibrio saludable en un mundo cada vez más digitalizado

Hoy en día mantener un equilibrio saludable entre las interacciones virtuales y las relaciones sociales reales, especialmente durante la temporada navideña, puede ser todo un reto. Un reto que asumimos con la certeza de que alcanzarlo resulta esencial para cuidar de nuestra salud mental y emocional en un mundo cada vez más digitalizado.


En nombre de todo el equipo que formamos NESA WORLD®: ¡Feliz Navidad!

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