La Potencialidad de las Microcorrientes NESA


Imagina las neuronas como delicadas y elegantes mariposas del alma, cuyos misterios podrían ser desvelados algún día a través de las microcorrientes. ¿Te has preguntado si algún día el aleteo de estas mariposas podría revelarnos el misterio de la mente? Esas hermosas palabras vienen de Santiago Ramón y Cajal, un científico español ganador del premio Nobel que descubrió las neuronas.

Santiago Ramón y Cajal dibujaba con su mano todo aquello que veía en el microscopio. Básicamente, fue el que sentó las bases de la estructura y del concepto de neurona.


Más adelante, los científicos Hodgkin y Huxley, nos dieron la clave para entender cómo las señales nerviosas viajan por el cuerpo. Gracias a ellos, hoy en día podemos influenciar y cambiar la forma en que nuestras neuronas se comportan con tratamientos eléctricos. Afortunadamente, los seres humanos tenemos un cuerpo pacífico y un cerebro creativamente curioso, lo que nos permite avanzar y descubrir cosas nuevas.

Los Secretos de la Electricidad en Nuestro Cuerpo

Gracias a todas las investigaciones sobre la electricidad en nuestro cuerpo, sabemos qué funciona en diferentes niveles de intensidad: desde los picoamperios, nanoamperios y finalmente microamperios. Estas intensidades son cruciales para todos los procesos de modulación y curación del cuerpo; en otras palabras, para su regeneración.

El científico Robert Becker, a quien llamamos el «padre de la electromedicina«, hizo experimentos con salamandras para entender mejor esto. Descubrió que usar microcorrientes podía ayudar a sanar la piel y las úlceras. Pero aquí estaba el truco: no solamente importa cuánta electricidad aplicamos. También importa cómo cambiamos la frecuencia del pulso, la dirección e incluso cuánto tiempo aplicamos la electricidad. Así que, entender exactamente qué funciona en el cuerpo humano con estas microcorrientes es todo un reto.


Microcorrientes NESA: Electrificando la Ciencia

Afortunadamente, con el avance de la ciencia y la increíble creatividad de un equipo de médicos e ingenieros, podemos tener a nuestra disposición las microcorrientes NESA. También conocidas como ‘microcorrientes inteligentes’, ¿Por qué? Porque son como pequeños toques eléctricos muy precisos. Ajustamos los microamperios, los voltajes y las frecuencias de forma muy cuidadosa en cada programa. Esto tiene un objetivo: lograr que nuestro cuerpo funcione mejor, especialmente el sistema nervioso autónomo.

microcorrientes


Estudios previos han demostrado el uso de microcorrientes ‘estables’, con ajustes fijos, podían ayudar a sanar heridas y mejorar la circulación en partes específicas del cuerpo. Pero lo asombroso de las microcorrientes NESA es que estos cambian constantemente. Imagina que cada programa tiene pequeñas variaciones cada 130 milisegundos, y generan movimientos eléctricos de hasta 1000 micrómetros y 14 veces por segundo. ¡Eso es tan rápido como las alas de un colibrí batiendo en el aire! Cuando aplicamos estas microcorrientes en el cuerpo, se crea un efecto sorprendente que atrae la atención de los movimientos eléctricos y sus «receptores simpáticos».

Con el tiempo, todo esto causa una serie de reacciones en nuestro sistema nervioso, como una especie de efecto dominó que hace que cambie y se adapte. Y como resultado, se vuelven a la normalidad aspectos que estaban alterados por cosas externas, como si estuviéramos arreglando un control descontrolado y un poco rebelde en nuestro cuerpo.

RAQUEL MEDINA RAMÍREZ
Fisioterapeuta, doctora en neurociencias por la Universidad de Las Palmas y directora académica experta en neuromodulación no invasiva.

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